14.000 euros para la Fundación Aladina

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14.000 euros para la Fundación Aladina

14.000 EUROS PARA NO PERDER LA SONRISA ANTE  EL CÁNCER INFANTIL

El pasado 18 de febrero en Ballesol Príncipe de Vergara, Madrid, se hizo entrega de un talón de 14.000 euros a la Fundación Aladina para que los niños enfermos de cáncer puedan seguir mejorando su estado anímico y calidad de vida. Todo lo recaudado en esta iniciativa solidaria irá destinado “al programa de voluntariado,  terapias lúdicas y apoyo psicológico, que la fundación tiene en marcha en varios hospitales públicos de la Comunidad de Madrid”, aseguran desde Grupo Ballesol y Aladina, impulsores de este proyecto.

Motivados por una de las frases más  inspiradoras sobre la solidaridad: “Los grandes triunfos de la humanidad se lograron en conjunto”, más de 150 residentes de los centros residenciales de Ballesol en la Comunidad de Madrid  han dedicado todo un año a recaudar fondos para ayudar a los niños y adolescentes enfermos de cáncer de la Fundación Aladina.

Todas estas personas mayores han colaborado de manera voluntaria y altruista en los talleres de laborterapia y manualidades elaborando todo tipo de objetos a partir de materiales reciclados. Así, han sido capaces de reutilizar y reciclar materiales para moldear, monederos, pequeños bolsos, bellas muñecas de trapo y  fieltro” que posteriormente han vendido en los mercadillos solidarios en cada uno de los doce centros residenciales que hay en la Comunidad de Madrid.

 Dª. Lola Soler, presidenta de Grupo BALLESOL, esta iniciativa, ejemplo de participación activa y saludable, demuestra “la capacidad y el interés de las personas mayores por prevenir y mantener su estado físico, mental y social”. El envejecimiento activo permite también a las personas mayores realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras que les proporciona protección, seguridad y cuidados.

Con esta iniciativa intergeneracional entre los residentes de Ballesol y los niños y adolescentes enfermos de cáncer también se va a conseguir mejorar los espacios de ocio y descanso en estos hospitales, con el deseo de que las estancias sean menos duras y monótonas. El apoyo de todas las personas mayores también hará posible que muchos de los sueños de los más de 1.800 niños y familias, que anualmente atiende la Fundación Aladina, se pueda hacer realidad. “Ayudar a los más pequeños es lo más gratificante que podemos hacer en nuestra vida”, recuerdan este grupo de residentes de Ballesol.