Dieta para las personas mayores

dieta para las personas mayores

Dieta para las personas mayores

La alimentación es una de las cuestiones de salud que más preocupan a los mayores, por eso queremos facilitar estas indicaciones que la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología recomienda para conseguir una buena alimentación en la dieta para las personas mayores y mantener un buen estado de salud.

Cambios fisiológicos del envejecimiento

Para empezar, en el envejecimiento de los mayores, de forma fisiológica, desarrollan cambios en la composición corporal y en la funcionalidad de los órganos.

Además, se reduce la masa magra de los órganos, se pierde masa ósea y agua corporal total y aumenta el tejido graso.

La falta de apetito suele ser frecuente y se relaciona con cambios en la secreción de algunas hormonas, pérdida de los sentidos, alteraciones digestivas, presencia de enfermedades y con la toma de medicamentos, que pueden provocar alteraciones del gusto y producir anorexia u otros síntomas, como dolor de estómago o vómitos, limitando la toma de alimentos.

Beneficios de una alimentación saludable en la dieta para las personas mayores

La pérdida de apetito suele producir una disminución de peso y se suele asociar a desnutrición. Por otro lado, una alimentación en exceso y desequilibrada en la dieta para personas mayores (muy calórica, rica en grasas y azúcares) condiciona la obesidad, diabetes y arteriosclerosis, enfermedades graves que comprometen el envejecimiento saludable. Una alimentación equilibrada a lo largo de la vida es esencial para prevenir y/o tratar estas enfermedades.

Beneficios de una alimentación saludable:

  • Evita la obesidad y sus complicaciones.
  • Favorece el control de la tensión arterial.
  • Contribuye a regular los niveles de glucosa.
  • Retrasa la aparición de diabetes mellitus.
  • Ayuda a regular los niveles de colesterol.
  • Disminuye el riesgo de infarto de miocardio.
  • Menor riesgo de trombosis e infarto cerebral.
  • Mejora la capacidad respiratoria.
  • Evita la desnutrición.

Consejos para una alimentación saludable de las personas mayores

No comemos nutrientes, comemos alimentos que se transforman en nutrientes. Para cumplir las recomendaciones anteriormente expuestas y conseguir una dieta para las personas mayores debemos seguir los siguientes consejos:

 

  • Una alimentación saludable significa una dieta variada, que incorpore alimentos de todos los grupos, y equilibrada, que aporte la energía necesaria para mantener nuestra actividad física diaria y nuestro peso.
  • Las necesidades de energía son individuales y varían según edad, sexo, actividad diaria o problemas de salud.
  • El prototipo de dieta para las personas mayores es la “dieta mediterránea”, con alto consumo de frutas y verduras, pescado azul, legumbres, frutos secos y aceite de oliva.
  • Debemos tomar diariamente unos 2.500 cc al día de líquidos, además del aportado por los alimentos. Es importante beber aunque no se tengan ganas, ya que las personas mayores tienen disminuida la sensación de sed y se sacian precozmente cuando comienzan a beber líquidos. Beber agua a menudo aunque no se tenga sed es muy importante.
  • Hacer seis comidas al día repartidas como almuerzo, media mañana, comida, aperitivo, cena y recena. Como mínimo se debe hacer cuatro (almuerzo, comida, merienda y cena). El desayuno, comida y cena serán poco cuantiosas para facilitar la digestión y la media mañana, merienda y recena debe ser un “tentempié”.
  • Preparar los alimentos de forma sencilla: cocidos, asados en su jugo, rehogados, escalfados, estofados suaves, salteados, en papillote, o a la plancha o parrilla.
  • Evitar fritos, rebozados, empanados o preparaciones culinarias con salsas muy copiosas, así se obtendrá digestiones menos pesadas.
  • Procure no recalentar varias veces los alimentos, ya que pierden vitaminas.
  • Elabore los alimentos presentando una textura fácil de masticar o modificándola según las necesidades de cada persona.