“A veces no somos conscientes de hasta qué punto la música forma parte de nuestras vidas. Puede que no sustituya a un medicamento, pero estoy convencida de que sí puede aliviar muchas dolencias” Ana Benavides, pianista, catedrática del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y doctora en Humanidades por la Universidad Carlos III de Madrid.
La Universidad Carlos III de Madrid ha celebrado su II Jornada de Aprendizaje y Servicio, una iniciativa que promueve la transmisión de conocimiento a través de la participación activa y solidaria. En esta edición han participado más de 50 estudiantes universitarios junto a 20 personas mayores de la residencia Ballesol Príncipe de Vergara, en Madrid.
Entre los más de 40 proyectos impulsados por la universidad desde 2020, destaca especialmente “Comunicación oral, música y neurociencia al servicio de las personas mayores”. Esta propuesta ha dado lugar a encuentros intergeneracionales en los que jóvenes y mayores han compartido experiencias en lo que se ha denominado como “aulas de la senectud”.
En este contexto, los estudiantes han podido integrar su proceso formativo con una labor de acompañamiento y servicio a la comunidad.
A través de la musicoterapia, materializada en microconciertos —principalmente de piano—, los participantes han comprobado de primera mano los beneficios de esta iniciativa. La experiencia ha contribuido a reducir prejuicios entre generaciones, fomentar la empatía y fortalecer las relaciones sociales, al tiempo que combate la soledad y promueve valores como la confianza y la solidaridad.
La transformación de una residencia de mayores en un espacio de aprendizaje compartido pone de relieve el valor de la educación a lo largo de toda la vida. La música actúa aquí como vehículo de conexión no solo entre edades, sino también entre emociones, recuerdos e inquietudes.
Impulsora del proyecto, Ana Benavides destaca el impacto emocional de estas actividades:
“La música en una residencia tiene un valor extraordinario. Permite viajar en el tiempo, activar la memoria y recuperar vivencias que parecían olvidadas. Es una herramienta poderosa para mejorar el bienestar de las personas”.
Durante esta II Jornada de Aprendizaje y Servicio, la Universidad Carlos III ha subrayado la importancia de formar a los estudiantes como ciudadanos activos, críticos y comprometidos con la sociedad.
El objetivo es dar respuesta a necesidades reales mediante la aplicación práctica del conocimiento.
Entre otros proyectos destacados se encuentran:
- “Innovación Ergonómica y Social”, orientado a mejorar la inclusión y el bienestar mediante soluciones prácticas basadas en el conocimiento académico.
- “Alfabetización Digital: de la Universidad al Instituto”, centrado en promover competencias digitales y conectar la educación universitaria con la secundaria.