
Qué es la fragilidad en personas mayores y cómo se puede mejorar
La fragilidad en personas mayores es un estado de vulnerabilidad que afecta directamente a la capacidad funcional, la autonomía y la calidad de vida.
No es una enfermedad en sí misma, sino una condición asociada al envejecimiento que aumenta el riesgo de caídas, dependencia y hospitalización.
Qué significa ser una persona mayor frágil
Una persona mayor se considera frágil cuando presenta una disminución de la reserva física y funcional que le dificulta responder ante situaciones de estrés, como una enfermedad o una caída.
Esto puede traducirse en:
- pérdida de fuerza
- menor equilibrio
- fatiga
- reducción de la actividad
Principales causas de la fragilidad
La fragilidad suele estar relacionada con varios factores:
- envejecimiento fisiológico
- enfermedades crónicas
- sedentarismo
- pérdida de masa muscular
- aislamiento social
Cómo afecta a la autonomía
La fragilidad impacta directamente en la autonomía personal.
Actividades cotidianas como caminar, levantarse o vestirse pueden volverse más complejas, lo que incrementa el riesgo de dependencia progresiva.
Se puede mejorar la fragilidad
Sí. La fragilidad no es irreversible.
Con intervenciones adecuadas, especialmente basadas en actividad física, se puede mejorar la capacidad funcional y reducir su impacto.
El papel del ejercicio físico
El ejercicio es una de las herramientas más eficaces para trabajar la fragilidad.
Programas estructurados que combinan fuerza, equilibrio y coordinación pueden contribuir a mejorar la funcionalidad y la autonomía.
En este sentido, existen programas estructurados de ejercicio adaptado en residencias, como el programa FEXO de Ballesol, orientados a mejorar la funcionalidad y la autonomía en personas mayores.
Ver más sobre el programa FEXO
Contenido elaborado por el equipo sociosanitario de Ballesol, profesionales especializados en el cuidado integral de las personas mayores.
Si quieres conocer cómo trabajamos la autonomía y la capacidad funcional en nuestras residencias:
¿Cuándo empieza la fragilidad en personas mayores?
La fragilidad no aparece de forma repentina, sino que suele desarrollarse de manera progresiva con el paso del tiempo. Puede comenzar a manifestarse a partir de los 65-70 años, especialmente cuando se combinan factores como el sedentarismo, la pérdida de masa muscular o la presencia de enfermedades crónicas. Detectarla a tiempo permite aplicar medidas, como el ejercicio físico adaptado, para frenar su evolución y mejorar la autonomía.
¿Qué es la fragilidad en personas mayores?
Es un estado de vulnerabilidad que afecta a la capacidad física y funcional.
¿Se puede mejorar la fragilidad?
Sí, con intervenciones adecuadas como el ejercicio físico adaptado.
¿El ejercicio ayuda a reducir la fragilidad?
Sí, especialmente programas estructurados y supervisados.











