La disfagia y las personas mayores

La disfagia y las personas mayores

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La disfagia (dificultad para tragar) es un problema que afecta a 1 de cada 4 personas mayores de 70 años. Es decir, 25% de nuestros mayores sufren de disfagia según los datos de la Fundació de Recerca en Gastroenterología.

¿QUÉ SUCEDE?

La disfagia es una patología que dificulta la deglución de alimentos y/o sustancias líquidas debido a un daño o alteración a nivel neuronal. Esto afecta a la cavidad oral, la región faríngea, la laringe y hasta el esófago. 

Se requiere de atención médica inmediata y de un especialista, ya que es vital la detección temprana y el tratamiento para mejorar la calidad de vida del paciente y evitar riesgos mayores.

TIPOS DE DISFAGIA

Existen dos tipos de disfagia: disfagia orofaríngea (o disfagia alta) y disfagia esofágica (o disfagia baja).

  • La disfagia orofaríngea es la que se produce en una o las dos primeras etapas al tragar. Puede ser un problema en la fase oral (la introducción del alimento o líquido en la boca y la masticación correcta) o en la fase faríngea (cuando la lengua envía el alimento o el líquido a la faringe, compuesta de dos vías: la vía respiratoria y la vía digestiva). El cuerpo dispone de un sistema de seguridad de triple cierre glótico para evitar que lo ingerido se desvíe a la vía respiratoria. Si este sistema falla, puede provocar atragantamiento, infección pulmonar, neumonía o, en casos más graves, la muerte.
  • La disfagia esofágica, como indica su nombre, es la etapa donde el alimento o líquido encuentra el esófago y, mediante contracciones descendientes y ondulatorias de las paredes del estómago, llega a éste para ser digerido. La disfagia en este caso puede provocar una mala absorción y pasaje de los alimentos y líquidos ingeridos.

CAUSAS DE LA DISFAGIA

Puede darse este problema por problemas físicos de la edad o neurológicos.

A la primera se la conoce como disfagia mecánica. La dificultad al tragar se verá motivada por dolores de mandíbula, malformaciones en órganos implicados en el proceso de deglución, estrechamientos del esófago etc.

La segunda, es conocida como disfagia neurológica. En esta ocasión, es consecuencia de una enfermedad neuronal (parkinson, alzheimer, ELA etc.) o algún daño cerebral que afecta a los sentidos cognitivos al tragar. 

¿CÓMO TRATAMOS LA DISFAGIA?

La disfagia presenta una serie de sintomatologías de las cuales debemos estar atentos como dolor al tragar alimentos, problemas respiratorios o hasta desnutrición. En las residencias para Mayores Ballesol contamos con un equipo de expertos para medir y llevar este tipo de dificultades.

Por ejemplo, contamos con logopedas capaces de diagnosticar y tratar la disfagia. Además, enfermeros, enfermeras y cuidadores, a todas horas, velan por la seguridad y salud de los residentes.

1. ALIMENTACIÓN

Con la edad, se vuelve más difícil masticar y tragar alimentos grandes o duros. En Ballesol, ponemos a disposición de todos los residentes menús personalizados, dietas blandas y nutritivas que permiten a nuestros mayores comer solos (bajo supervisión) con tranquilidad y disfrute, ya que Ballesol se emplea a fondo para crear platos que, sin perder el sabor y la frescura, sean aptos para personas que por ejemplo, sufren disfagia.

Consejo: No se debe mezclar texturas de comida. La consistencia de los alimentos siempre homogénea como:

  • Cremas
  • Sopas
  • Croquetas
  • Natillas
  • Queso fresco…

También es bueno comer en pequeñas cantidades, con suavidad.

2. ASISTENCIA A LA HORA DE COMER

La disfagia es más fácil de seguir y tratar al estar asistido diariamente. Por eso se aconseja una residencia como Ballesol para asegurar que se observe a la persona tanto en la prevención de la disfagia como en caso urgente de sufrir atragantamiento.

Consejo: La postura al comer es muy importante para evitar la disfagia. Se debe vigilar que el tronco y la cabeza estén bien alineados. La cabeza al tragar debe situarse un poco hacia delante con la barbilla hacia el pecho.

3. EJERCICIOS FÍSICOS Y SEGUIMIENTO

Las residencias para Mayores Ballesol ponemos son pioneras en programas de rehabilitación y tratamientos paliativos de mejora de calidad de vida.

Consejo: En función del tratamiento para la disfagia que se le haya indicado al paciente por el logopeda, puede realizar ejercicios conocidos como “praxias bucofonatorias” enfocados a la desarrollo de la movilidad de la boca y a la mejora del movimiento de deglución.

Para más información, no dude en contactarnos AQUÍ.

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