La Vejez

Residencia de personas mayores estancia temporal - la vejez

La Vejez

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No hace muchos días en una actividad de las mañanas, surgió la pregunta de qué recuerdos agradables teníamos de nuestra vida, y como siempre, aparecieron recuerdos de juventud, por eso dicen que la vejez comienza cuando pesan más los recuerdos que las esperanzas.

Una señora que se encontraba muy cerca de mi dijo; “La vejez es muy fea”, y yo le dije que no, que la vejez no es más que una etapa de la vida igual que la niñez o la mocedad pero que de ninguna manera es fea.

Quizás le parecerá fea por no haber sabido prepararse para esta etapa de la vida.

Yo por mi parte, creo que con todas las limitaciones que la vejez conlleva, es una etapa bonita, solo hay que pensar de forma positiva.

Una sentencia vasca dice: “Peor que la muerte es sentirse muerto”, y tiene su lógica.

No debemos pensar nunca que no servimos para nada por el solo hecho de ser viejos, pues hay un dicho que dice: “El diablo sabe más por viejo que por diablo” no hay duda de que así es.

Además, tenemos un bien muy preciado, el tiempo.

Quién en su vida no ha dicho alguna vez; “cuando tenga tiempo haré…”, siempre cuando tenga tiempo, pues ahora lo tenemos.

Aprovechémoslo, podemos disfrutar de muchas cosas a pesar de nuestra edad y los achaques que tenemos, como, por ejemplo: disfrutar de una buena lectura, escuchar música, pasear por las terrazas, hacer manualidades, saborear la comida, observar la luna…

No sé si será que yo soy raro, pero puedo asegurar que a mí me gusta la vejez.

Me dirán que la vejez es la última etapa de la vida y es cierto, pero hay que pensar en la gran suerte que tenemos de haber llegado a ella.

Puesto que la muerte es inevitable debemos enfrentarnos a ella con dignidad y dando gracias a Dios por habernos permitido llegar tan lejos, además de pensar que es una cosa natural.

Mientras llega, que sea cuanto más tarde mejor, no debemos padecer por algo que es natural y procurar disfrutar de las cosas que nos brinda la vida.

Ser optimista y no pesimista y gozar de las pequeñas cosas pues como las joyas son pequeñas pero muy valiosas.

Te aconsejo que leas, pasees, disfrutes de ver la luna, de ver un amanecer, del ruido del agua en la fuente del jardín y de mil cosas por pequeñas que te parezcan, y da GRACIAS a Dios por permitirte gozar de tantísimas cosas, párate un momento a pensar y verás que la vejez no es en absoluto fea, solo tienes que saber ver el lado positivo, yo te aseguro que soy feliz con mi vejez y por mi parte no me rindo y sigo disfrutando de la vida.

Soy feliz con las pequeñas cosas que la edad me permite realizar.

Claro que de ser más joven haría muchas más cosas, por ejemplo, andaría 4 o 5 km, pero soy consciente de que no puedo y lo limito a 2 o 3 km, saldría al campo para ver el amanecer, pero me conformo con asomarme a la ventana y cada día doy gracias a Dios por regalarme un nuevo día.

Así que, aunque parezca extraño, yo veo la vejez BELLA.

 

 

Autor: Andrés Mora, residente de una de nuestras Residencias para mayores en Zaragoza, Ballesol Mariana Pineda.

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