Alzheimer y demencias

Por qué Alzheimer y demencias no implican solo la pérdida de memoria

En Ballesol trabajan, de manera integral, para mejorar la calidad de vida de las personas con Alzheimer y deterioro cognitivo

Según la definición de la OMS, la demencia se caracteriza por una disminución progresiva y persistente de las funciones intelectuales que evoluciona hasta llegar a la despersonalización del individuo en las fases más avanzadas.

La detección precoz de la enfermedad, un diagnóstico adecuado y el tratamiento, no sólo farmacológico sino también del manejo de los trastornos de la conducta y de la integración de los cuidadores en la comprensión de estas alteraciones, serán piezas claves para poder conseguir una mejor calidad de vida de estos enfermos.

Es importante destacar que, dentro del síndrome demencial, no solo existen demencias de Alzheimer, sino otro amplio grupo de trastornos cognitivos que cursan con alteraciones conductuales, de la personalidad y de los efectos paradójicos a ciertos fármacos. Por ello es fundamental el conocimiento de éstas para minimizar el agravamiento de su evolución (caídas, agitación…) por un mal enfoque terapéutico.

En palabras del Dr. Fermín García Gollarte, geriatra y director médico de Ballesol, «cuando una persona padece esta enfermedad, además de la pérdida de memoria, se presentan alteraciones de la conducta y del ritmo del sueño y de la vigilia que condicionan el curso de la enfermedad y pueden suponer el agotamiento del cuidador principal».

Entre los síntomas conductuales de la demencia destacan, la agitación y deambulación errática, ideas ilusorias, desinhibición, insomnio, fabulación, apatía… que impactan muy negativamente en la calidad de vida de la persona y de su entorno.

Enfoque global
En Ballesol se da respuesta a las necesidades de estas personas mediante un abordaje diagnóstico y terapéutico integral, a través de un enfoque global donde intervienen el departamento médico, de enfermería, gerocultoras, psicólogos, fi sioterapeutas y terapeutas ocupacionales que trabajan estimulando sus capacidades para que tengan la mayor autonomía y calidad de vida.

El trabajo se lleva a cabo aplicando terapias no farmacológicas, como son la musicoterapia, la aromaterapia, las terapias con animales o los diversos talleres de reminiscencia donde se trata de recuperar recuerdos y vivencias que han acompañado a estas personas durante su vida. De esta forma, enriqueciendo su memoria se mejora el estado de ánimo y la comunicación.

Asimismo, se valoran de forma preventiva y protocolizada los problemas o consecuencias derivadas de la evolución de las demencias más evolucionadas «como son el riesgo de caídas, las úlceras por presión, la desnutrición, la polifarmacia o la presencia de dolor, lo que permite mejorar la calidad de vida de los residentes», afirma el Dr. García Gollarte.

Ballesol lleva desde 1980 dedicada al cuidado y atención de las personas mayores con una clara vocación de servicio. Su compromiso con el bienestar de sus residentes encuentra en el trabajo multidisciplinar una de sus principales bases, sobre todo a la hora de dar respuesta a patologías tan complejas como el Alzheimer y otras demencias afines, donde la pérdida de memoria es solo uno de los síntomas a abordar.

Por último, pero no por ello menos importante, en Ballesol se trata de concienciar a los profesionales del sector y a la sociedad en general de la necesidad de “hacer visibles” a las personas con demencias avanzadas potenciando el respeto a las mismas y reconociéndoles su valor como una parte importante de la sociedad.