
En Ballesol acompañamos desde hace más de 40 años a personas mayores que necesitan apoyo en su vida diaria por pérdida de autonomía, deterioro físico, deterioro cognitivo, enfermedades neurodegenerativas o situaciones de fragilidad.
Nuestras residencias para personas mayores dependientes ofrecen un entorno seguro, adaptado y profesional, con planes de atención personalizados según las necesidades de cada residente y la evolución de su situación.
Además del cuidado a la persona mayor, acompañamos también a las familias en un momento especialmente delicado: resolver dudas, entender opciones asistenciales, valorar el grado de apoyo necesario y orientar en procesos como la solicitud de la Ley de Dependencia.
Una persona mayor dependiente es aquella que necesita ayuda parcial o continuada para realizar actividades básicas de la vida diaria, como la higiene personal, la movilidad, la alimentación, el vestido, la toma de medicación o la organización de sus rutinas.
La dependencia puede aparecer de forma progresiva, por el avance de la edad o de una enfermedad, o de manera repentina tras una hospitalización, una caída, una intervención quirúrgica o un episodio de pérdida funcional.
En muchos casos, la dependencia no afecta solo al plano físico. También puede estar relacionada con deterioro cognitivo, desorientación, pérdida de memoria, dificultades de comunicación, cambios de conducta o necesidad de supervisión frecuente.
Por eso, la atención a una persona mayor dependiente debe contemplar tanto sus necesidades físicas como cognitivas, emocionales y sociales.
La Ley de Dependencia establece distintos grados según el nivel de ayuda que necesita la persona para desenvolverse en su día a día.
La persona conserva parte de su autonomía, pero necesita apoyo en algunas actividades básicas o supervisión en determinados momentos del día.
Puede requerir ayuda para desplazarse, asearse, organizar la medicación, mantener rutinas o evitar situaciones de riesgo.
La persona necesita ayuda diaria para varias actividades básicas y puede requerir supervisión frecuente.
En estos casos, el apoyo familiar suele resultar cada vez más difícil de mantener sin ayuda profesional continuada.
La persona necesita apoyo amplio y frecuente para la mayoría de actividades diarias.
Puede haber movilidad muy reducida, deterioro cognitivo avanzado, dependencia física importante o necesidad de acompañamiento constante para garantizar seguridad y bienestar.
Cuando una persona mayor empieza a necesitar más apoyo, la familia suele enfrentarse a muchas dudas: cuándo pedir ayuda, qué tipo de residencia elegir, qué servicios necesita realmente, cómo gestionar la Ley de Dependencia o cómo tomar una decisión sin culpa.
En Ballesol acompañamos a las familias durante este proceso con información clara, orientación personalizada y una valoración ajustada a cada situación.
Nuestros equipos ayudan a identificar las necesidades reales de la persona mayor, valorar la opción residencial más adecuada y resolver dudas sobre estancias, servicios, cuidados, trámites y disponibilidad.
En los centros Ballesol, las trabajadoras sociales pueden orientar a las familias en el proceso de solicitud del reconocimiento de la situación de dependencia, siempre teniendo en cuenta que la valoración, resolución y posibles ayudas dependen de la administración competente en cada comunidad autónoma.
Cada persona envejece de una forma distinta. Por eso, en Ballesol trabajamos con planes de atención adaptados a la situación física, cognitiva, emocional y social de cada residente.
La atención se organiza a partir de una valoración inicial y de un seguimiento continuado, para ajustar los apoyos necesarios en cada momento.
El objetivo es favorecer el bienestar, preservar la autonomía posible, reforzar la seguridad y ofrecer un entorno de confianza tanto para la persona mayor como para su familia.
Los planes de atención pueden incluir apoyo en actividades básicas, acompañamiento en rutinas diarias, supervisión, estimulación cognitiva, actividades adaptadas, fisioterapia, terapia ocupacional, programas de rehabilitación y coordinación entre profesionales.
El cuidado diario de una persona mayor dependiente requiere atención, sensibilidad y método.
En las residencias Ballesol, el apoyo en el día a día puede incluir ayuda en la higiene personal, movilidad, alimentación, vestido, descanso, acompañamiento en actividades, prevención de riesgos y seguimiento de rutinas.
También se cuida especialmente el bienestar emocional. La dependencia puede generar inseguridad, tristeza, frustración o desorientación. Por eso, las rutinas estructuradas, el trato cercano y la presencia de profesionales especializados ayudan a crear un entorno más estable y tranquilo.
La atención no se limita a cubrir necesidades básicas. Se trata de acompañar a cada persona desde el respeto, la dignidad y la comprensión de su historia de vida.
Te llamamos GRATIS
Uno de los grandes objetivos en la atención a personas mayores dependientes es mantener el mayor grado de autonomía posible durante el mayor tiempo posible.
Para ello, Ballesol cuenta con programas y recursos orientados a la movilidad, la fuerza, el equilibrio, la prevención funcional y la recuperación tras procesos de pérdida de autonomía.
La fisioterapia geriátrica, la terapia ocupacional y los programas de ejercicio adaptado pueden ayudar a mejorar o mantener capacidades relacionadas con la marcha, el equilibrio, la coordinación, la movilidad articular y las actividades básicas de la vida diaria.
Ballesol ha desarrollado programas propios como BallePower, orientado al abordaje de la fragilidad mediante ejercicio multicomponente, rehabilitación, nutrición adecuada y valoración individualizada.
También cuenta con programas como Reactívate, enfocado a personas mayores que necesitan recuperar movilidad, mejorar su estado físico o avanzar de forma progresiva tras un periodo de inactividad, hospitalización o pérdida funcional.
En las personas mayores dependientes, especialmente cuando existe deterioro cognitivo, Alzheimer, demencia u otras enfermedades neurodegenerativas, la estimulación cognitiva y emocional tiene un papel importante en el bienestar diario.
Ballesol desarrolla programas y terapias no farmacológicas orientadas a mantener capacidades, favorecer la conexión con el entorno, estimular recuerdos, generar bienestar y adaptar las actividades a las posibilidades reales de cada persona.
Entre estos recursos se encuentran programas como NeuronUp, una herramienta digital de estimulación y rehabilitación cognitiva; Roboterapia, basada en la interacción sensorial y emocional con robots terapéuticos; Despierta tus sentidos, programa de estimulación multisensorial basado en el concepto Snoezelen; y proyectos de reminiscencia, que trabajan la memoria emocional a partir de recuerdos significativos.
La dependencia puede estar asociada a distintas situaciones: deterioro físico, enfermedades neurodegenerativas, demencias, Alzheimer, Parkinson, fragilidad, recuperación tras una caída o necesidad de supervisión diaria.
En Ballesol, la atención se adapta a cada caso, con equipos profesionales y programas orientados a acompañar la evolución de cada persona.
En el caso del Alzheimer y otras demencias, el entorno, las rutinas, la seguridad, la estimulación cognitiva y el acompañamiento a la familia resultan especialmente importantes.
En personas con Parkinson, la movilidad, la terapia ocupacional, la fisioterapia, el mantenimiento de la autonomía y el apoyo emocional son aspectos clave para el día a día.
Cada situación requiere una valoración individual. Por eso, antes de elegir una residencia, es importante conocer el grado de dependencia, las necesidades actuales y la posible evolución de la persona mayor.
No siempre es fácil saber cuándo ha llegado el momento de buscar una residencia. En muchas familias, esta decisión aparece después de meses de esfuerzo, dudas y preocupación.
Puede ser recomendable valorar una residencia cuando:
Elegir una residencia no significa dejar de cuidar. Significa buscar un entorno preparado para cuidar mejor, con apoyo profesional y con la familia presente desde otro lugar.
Elegir una residencia para una persona mayor dependiente requiere valorar aspectos asistenciales, humanos, familiares y prácticos.
Algunos criterios importantes son:
La Ley de Dependencia reconoce el derecho de las personas en situación de dependencia a recibir apoyos y prestaciones según su grado reconocido y la normativa aplicable.
El proceso suele iniciarse a través de los servicios sociales municipales o los canales habilitados por cada comunidad autónoma. Incluye solicitud, documentación, valoración y resolución administrativa.
En Ballesol podemos orientar a las familias sobre este proceso y ayudarles a entender los pasos habituales, aunque la concesión del grado, los plazos y las posibles ayudas dependen siempre de la administración competente.
Ballesol cuenta con residencias para mayores en distintas comunidades autónomas y ciudades de España.
Cada centro ofrece atención personalizada y un entorno adaptado a las necesidades de las personas mayores, ya sean autónomas, con dependencia moderada, dependencia severa, deterioro cognitivo o necesidad de apoyo continuado.
Para ayudarte a elegir, nuestro equipo puede orientarte según la ubicación, el nivel de dependencia, la situación familiar, la disponibilidad de plazas y las necesidades específicas de la persona mayor.
En Ballesol te ayudamos a valorar la opción más adecuada según el nivel de dependencia, la ubicación, las necesidades de cuidado y la situación familiar.
Una persona mayor dependiente es aquella que necesita ayuda parcial o continuada para realizar actividades básicas de la vida diaria, como asearse, vestirse, desplazarse, alimentarse, tomar medicación o mantener rutinas seguras.
Conviene valorarlo cuando la persona necesita apoyo diario, existe riesgo de caídas o desorientación, hay deterioro cognitivo, el cuidador principal está sobrecargado o el domicilio ya no permite ofrecer el nivel de atención necesario.
La Ley de Dependencia contempla tres grados: dependencia moderada, dependencia severa y gran dependencia. Cada grado se determina mediante valoración administrativa y refleja el nivel de apoyo que necesita la persona.
En los centros Ballesol, las trabajadoras sociales pueden orientar a las familias sobre el proceso de solicitud del reconocimiento de dependencia. La valoración, resolución, plazos y posibles ayudas dependen de la administración competente en cada comunidad autónoma.
Sí, Ballesol atiende a personas mayores con Alzheimer u otras demencias, adaptando el cuidado a sus necesidades físicas, cognitivas, emocionales y familiares. La idoneidad de cada caso debe valorarse de forma individual.
Sí, Ballesol atiende a personas mayores con Parkinson, con apoyos orientados al mantenimiento de la autonomía, la movilidad, la seguridad, la terapia ocupacional, la estimulación y el bienestar diario, según la situación de cada persona.
Puede recibir ayuda en higiene, movilidad, alimentación, vestido, rutinas, supervisión, actividades adaptadas, fisioterapia, terapia ocupacional, estimulación cognitiva y acompañamiento emocional, según sus necesidades y el plan de atención definido.
La rehabilitación y el ejercicio adaptado pueden ayudar a mantener capacidades, mejorar movilidad, trabajar el equilibrio, reforzar la fuerza y favorecer la autonomía posible. Los objetivos deben ajustarse siempre a la situación de cada persona.
La dependencia física afecta principalmente a la movilidad, fuerza, equilibrio o capacidad para realizar actividades diarias. El deterioro cognitivo puede afectar a memoria, orientación, lenguaje, conducta o toma de decisiones. En muchos casos pueden aparecer juntas.
Sí, en muchos casos una estancia temporal puede ser útil tras una hospitalización, una caída, una intervención quirúrgica, un periodo de inactividad o cuando la familia necesita apoyo durante un tiempo determinado. La adecuación debe valorarse en cada caso.
Por defecto
Por defecto
