Dolores, de 76 años, decidió pasar sus vacaciones en Ballesol durante la pandemia.
“Me sentía sola, así que mis hijas y yo buscamos una residencia de mayores. Aquí puedo entrar y salir cuando quiero, lo que valoro mucho. Mantengo mi independencia mientras estoy en contacto constante con mi familia”, explica Dolores.
Las estancias vacacionales en Ballesol Patacona también son muy demandadas.
“Ofrecemos estancias de mínimo 15 días con atención profesional para que las familias puedan estar tranquilas durante sus vacaciones”, añade Ignacio Vivas, director general de Ballesol.
Dolores resalta:
“Es como estar en un hotel, pero con los cuidados necesarios y gente de mi edad. Disfruto de actividades como aquagym y paseos por la playa”.
La clave del bienestar en Ballesol Patacona es la actividad social continuada.
“Los residentes interactúan con varios profesionales a lo largo del día, lo que no es posible en casa. Esto incluye actividades con terapeutas, psicólogos y fisioterapeutas”, explica Vivas.
Con estas interacciones y cuidados, las residencias de ancianos como Ballesol Patacona ofrecen un ambiente ideal tanto para recuperaciones, como la recuperación de una fractura de cadera, como para disfrutar de unas vacaciones relajantes y seguras.