Desafíos económicos y el futuro de las residencias de ancianos
En la segunda jornada, la atención se centró en el modelo ético y económico de las residencias de ancianos. Rafael Sánchez Ostiz, presidente de CEAPs y profesor de Geriatría, defendió la necesidad de rediseñar los centros para que se conviertan en verdaderos hogares.
“Hay que diversificar formatos, incluir a las familias en la gestión, reorientar las políticas hacia la calidad de vida y, sobre todo, pasar de la ética de los comités a la ética de las manos”, afirmó, en alusión a la importancia del cuidado directo y cotidiano.
Desde una perspectiva económica, David Cantarero, profesor de la Universidad de Cantabria, alertó sobre el fuerte impacto financiero que supondrá el cuidado de personas mayores en los próximos años.
“Con un 20% de la población por encima de los 65 años y medio millón de personas viviendo ya en residencias para personas mayores, el impacto económico de los modelos de cuidados puede alcanzar los 15.000 millones de euros”.
A su juicio, “la atención médica no puede considerarse un producto de mercado, sino un derecho básico que debe estar disponible para todos, independientemente de su situación económica”.
Josep de Martí, fundador de Inforesidencias, cerró el evento con una ponencia sobre la bioética de las unidades residenciales. En su intervención, planteó una reflexión sobre el futuro del sector:
“El tsunami demográfico que se avecina nos traerá más personas dependientes, una atención más costosa e infraestructuras que, en muchos casos, están obsoletas”.
Advirtió también que el principal desafío no será la disponibilidad de residentes, sino encontrar personal cualificado y comprometido:
“Los residentes están garantizados por la capacidad económica y las políticas sociales; lo que nos va a costar es encontrar a gente que quiera trabajar”.
La clausura corrió a cargo de Fermín García, director médico de Ballesol, quien reafirmó el compromiso de la entidad con la innovación y la mejora continua:
“Seguiremos trabajando por un modelo centrado en la persona, con la misma vocación que nos impulsa desde hace años: cuidar con humanidad, calidad y respeto”.
Las VI Jornadas organizadas por Ballesol y la Universidad Pontificia Comillas dejaron patente que el futuro de las residencias de ancianos debe construirse desde una mirada ética, interdisciplinar y sostenible, donde el entorno, los cuidados y las políticas públicas estén al servicio de una vida digna para las personas mayores.