Juntos somos más fuertes
Las personas mayores, a menudo con limitaciones, pueden aportar su experiencia y sabiduría, mientras que las personas con discapacidad intelectual ofrecen perspectivas frescas y una energía única.
Incluir a personas mayores y a aquellas con discapacidad intelectual en actividades comunitarias es fundamental para construir sociedades más inclusivas. Esta colaboración permite que ambos grupos se beneficien de una interacción enriquecedora.
El trabajo conjunto fomenta la empatía, reduce el estigma y mejora la autoestima de todos los participantes. A través de talleres y actividades colaborativas, ambos grupos pueden desarrollar habilidades, fortalecer lazos comunitarios y crear un ambiente donde cada persona se sienta valorada y capaz de contribuir, independientemente de sus limitaciones.
Además, estas interacciones pueden ayudar a derribar barreras y fomentar un sentido de compañerismo y solidaridad en la comunidad.
#MenosBarrerasMásBarrio